La columna de Rodrigo Goldberg: Luce contradictorio, pero tiene sentido

Revisa la opinión del comentarista de Al Aire Libre sobre el acercamiento de la U con Harold Mayne-Nicholls.

La columna de Rodrigo Goldberg: Luce contradictorio, pero tiene sentido

En nuestro país la ola de noticias y rumores de refuerzos está en su máximo esplendor. Y mientras los representantes hacen malabares para ubicar a sus futbolistas, los dirigentes estiran el chicle para comprar lo más barato que se pueda, lo cual incluye jugadores, entrenadores y uno que otro gerente técnico.

Alguien podría pensar que la venta de CDF (y los consiguientes 3,1 millones de dólares), sumado al aumento en los montos que reparte la Conmebol a los equipos que participan en copas internacionales, podría generar un pozo interesante en términos de inversión. Pero no soy tan optimista. Varios harán la pasada y estarán igual de ahorcados a fin de año, lo cual es tema de otra columna.

Hablando de refuerzos. Estos no necesariamente estarán en la cancha.

Hay un club que decidió (o está en eso) canalizar y establecer lineamientos directivos distintos, aplicando una cultura diferente. Se trata de la Universidad de Chile, que recibió al excandidato a la ANFP, Harold Mayne-Nicholls, para conversar la posibilidad de incorporarlo como vicepresidente ejecutivo de Azul Azul.

Lo que, aparentemente, luce contradictorio, tiene su sentido. Me explico. Los peros aparecen por dos flancos. El primero porque es un hombre identificado con la UC y segundo porque la U no votó por él en la última elección. Parto por el último. Que Azul Azul no haya votado por el periodista obedece a la oposición general que siempre tuvo el periodista con los equipos grandes. Es una cuestión totalmente política y no personal o de principios. Es decir, se zanja con una conversación y listo.

Es quizás su pasado cruzado lo que genera mayor ruido en avenida El Parrón. Pero, nuevamente, podría tener su razón de ser. La mayor crítica que se ha hecho a la administración de Carlos Heller es lo pasional de sus decisiones. Su inmenso e indiscutible amor por la U lo ha llevado a tomar caminos errados y a escuchar voces poco adecuadas. Es precisamente la neutralidad y frialdad de un tipo como Harold la que podría necesitar hoy la U para tomar decisiones estratégicas y claves. Harold ve a la U como una empresa, no como "su empresa", donde necesitan planes de largo plazo que incluya a los hinchas, primer equipo y divisiones inferiores que hace tiempo no marcan presencia.

Mayne-Nicholls está lejísimos de ser santo de mi devoción. No es la figura angelical que todos pintan. Es autoritario, prepotente para imponer sus ideas y muy poco agradable en el trato, pero su capacidad de gestión y redes está fuera de discusión. En una semana publicó tanto su encuentro con Bielsa como su almuerzo con Pep Guardiola, pavoneándose en su Instagram de su nivel de contactos.

Quién sabe si es precisamente lo que hoy necesitan los azules. Un hombre futbolizado, muy bien conectado, de decisiones fuertes y especialmente frío para analizar.

Harold no va a traer de vuelta a Chile a Marcelo Bielsa, menos a una sociedad anónima que tanto desprecia el rosarino, pero sí puede refundar los planes estratégicos de un club que cambia de año a año según las circunstancias.

Ignoro si va a llegar o no, pero como hincha de la U me duele pensar que nadie de nuestra cuna haya sido capaz de enrielar todo esto (o nadie que le hayan ofrecido tal empresa), pero el club es más importante que las personas. Insisto. El tipo no me agrada en lo más mínimo, pero su capacidad es a toda prueba.

¿Quién lo diría, no?