La columna de Rodrigo Goldberg: ¿En manos de quién?

El comentarista de Al Aire Libre se refirió a la llegada de Jeisson Vargas a la UC.

Foto: Aton Chile La columna de Rodrigo Goldberg: ¿En manos de quién?

La historia de Jeisson Vargas tiene de todo. Momentos de gloria, explosión y fama, pero lamentablemente también tiene de los otros. Su innegable talento ha quedado enredado en una serie de malas decisiones que, sumado a su bajo rendimiento, lo han dejado en una segunda línea. Aún así jugará finalmente en la UC, la matriz que lo vio nacer, pero que para esta temporada no lo tenía considerado. Por mucho que traten de maquillar su llegada, es un hecho que fue el interés de Universidad de Chile el que alertó a los "cruzados" a revisar los contratos y darse cuenta que lo podían repatriar.

Este tipo de situaciones no es nueva. Es un caso típico donde un representante quiere asegurar de una pasada el primer contrato y convence al jugador de firmar la primera oferta atractiva que llega bajo el argumento de que "capaz que nunca más llegue una oferta cómo está".

La escasa o nula asesoría que tienen desemboca en una entrega absoluta y total al representante, el cual puede manejar a su antojo cifras, porcentajes y destinos. La frase: "está todo en manos de mi representante" grafica la peligrosa necesidad de confiar ciegamente en alguien, sin reparar en costos económicos y menos emocionales.

Los rendimientos futbolísticos posteriores no han ayudado en nada a una de las grandes promesas del fútbol chileno, menos su comportamiento fuera de la cancha el cual incluye un episodio policial. ¿Dónde estaba el representante para ayudar o guiar? Saquen sus conclusiones. Urge en el fútbol chileno un mayor control de la influencia de los representantes. Los clubes, legalmente, pueden hacer poco y nada. Por eso la formación integral del futbolista debe ser una prioridad absoluta en la formación.

Jeisson quedó preso de sus decisiones. O mejor dicho, de las decisiones que tomaron por él, con anuencia y firma. Hoy, con todo su inmenso potencial se ha quedado en un segundo y tercer plano. En lugar de ser la vedette del verano se transformó en una contratación de rebote. Ojalá se ilumine y vuelva a ser lo que muchos pensamos que puede ser y tome definitivamente control de su carrera.