La columna de Pelotazo: Que Marcelino nos contagie

Tiene 20 años y ya debutó con la UC, anotó un gol y fue elegido figura de un partido.

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Cuando escuché por primera vez sobre Marcelino Núñez fue gracias un amigo cruzado que va al estadio hasta cuando la UC juega en el extranjero. Conoce el andar del equipo y sabía del volante desde sus destellos en las inferiores. Siempre lo definió como un jugadorazo. Uno que metería ruido y que no pasaría desapercibido.

Me acordé de aquella descripción cuando un colega que cubre la franja me contó que el joven de 20 años tenía "de casero" a Matías Dituro. De cada diez tiros libres, le hacía hasta ocho.

Esos dos momentos se me vinieron a la cabeza cuando se puso frente a la pelota en el partido ante América de Cali. Habiendo compañeros más experimentados en la cancha, él fue el elegido para cobrar. Y anotó un golazo. Si le tuvieron fe o él se tuvo fe y pidió lanzar, da lo mismo.

Me acordé cuando Arturo Vidal, recién llegado a Bayer Leverkusen, le quitó la pelota a Michael Ballack para tirar un penal. Permiso, acá vengo yo. La personalidad ideal para estar sobre la media del futbolista, para buscar marcar diferencias.

La UC perdió ante los colombianos, es cierto, pero el mediocampista se hizo notar. Y eso se exacerbó ante Cobresal. Fue figura de la cancha y tras la victoria 1-0 comentó algunas cosas que vale la pena destacar.

"Gracias a Dios por este sueño que estoy cumpliendo. Trabajé muy duro, se está reflejando y cada día voy por más". A su corta edad es agradecido por lo que vive y no se estanca ahí, quiere seguir avanzando. No se conforma y eso es valorable.

"Todas las semanas, en la tarde después de los entrenamientos y desde chico vengo practicando tiros libres". Entre los futbolistas muy pocos lanzan tiros libres. De esos pocos... ¿Cuántos practicarán después de quedar agobiados en un entrenamiento? Recuerdo cuando Charles Aránguiz se quedaba practicando penales tras terminar el entrenamiento en Quilmes. Y no lo contó él, sino su técnico Hugo Tocalli (2010).

Así se marcan diferencias: practicando más, entrenando más, ejercitándose más, comiendo mejor, descansando más. Otros prefieren arrancar a jugar FIFA, comerse una hamburguesa, ir a un asado, partir a una fiesta o a un karaoke. No está mal, pero te aleja de estar en la elite.

Sus referentes son Juan Román Riquelme, Andrés Iniesta y Juan Sebastián Verón. Todos cobradores de tiros libres, todos capaces de liderar a sus equipos buscando grandes logros y todos reconocidos en el fútbol mundial.

Al final, me quedo con una frase: "A seguir mejorando". Soñaba con debutar en la UC. Lo logró. Soñaba con hacer un gol. Lo logró. Soñaba con jugar la Libertadores. Lo logró. Y esto no para. Vendrá ser campeón, debutar en la Roja, llegar a Europa y para ello no hay tiempo que perder. Muchos jugadores a su edad ya cruzaron el Atlántico, por lo que hay que seguir remando, seguir trabajando y siempre con esa humildad que se agradece.

Ojalá Núñez contagie a muchos, y no sólo futbolistas, a cualquier chileno. Porque para llegar lejos, para cumplir sueños, hay que sacrificarse. ¿Y cuál es la gracia? Que cuando hacemos lo que nos gusta no es sacrificio, es un placer. Éxito Marcelino.