La columna de Pelotazo: Chao fútbol

Está programado el regreso del torneo nacional, pero no están las condiciones para que se vuelva a jugar.

La columna de Pelotazo: Chao fútbol
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"El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes". Esa frase que alguna vez dijo el entrenador italiano Arrigo Sacchi, como también el argentino Jorge Valdano, toma fuerza en este momento.

Entiendo que muchos extrañan a su equipo, que lo quieren ir a acompañar al estadio, que quieren verlo ganar, clasificar a un torneo internacional, ser campeón, salvarse del descenso, pero todo eso, todo eso, no es la prioridad en este momento.

El futbolero hoy tiene que alimentarse con los partidos que se disputan fuera de nuestro país, donde en algunos casos hay presencia chilena. No hay más. Como el triunfo del Liverpool ante el Manchester City, donde los que apoyaban a Claudio Bravo tuvieron que aguantar la derrota 3-1. Como por el contrario los que alentaron a los Reds, gozaron de un partido casi perfecto.

Los chilenos vivimos o intentamos vivir en un país donde se saquean tiendas y supermercados, donde se destruyen semáforos y toda señalética que está a la mano y donde se queman distintas edificaciones.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde en la calle mueren compatriotas, otros quedan heridos y otros han perdido sus ojos.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde Carabineros, que son los que apoyan el desarrollo del fútbol profesional de Chile semana a semana, se ven superados controlando la seguridad. Lo suficiente para tomar malas decisiones como dispararle a civiles.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde civiles festejan que dos carabineras se quemen el cuerpo ejerciendo su trabajo.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde el Gobierno ve como más de un millón de personas se manifiestan en la calle y no logra entender qué están pidiendo.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde existe clasismo por parte de las autoridades policiales. Si tienes una pistola en la zona oriente, te escoltan. Si tienes una pistola en la zona poniente, te apalean. Si tienes un chaleco amarillo, te ignoran. Si marchas pacíficamente, te lanzan gas lacrimógeno.

Vivimos o intentamos vivir en un país que da el pequeño paso de llegar a un acuerdo tributario, con políticos de distintos sectores firmando en una misma mesa, pero el presidente de la República llama al Cosena. Lo primero pasó desapercibido.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde mientras chilenos marchan en la calle, el Mandatario se saca fotos en La Moneda y le pide a los periodistas, bromeando, "ya pues muchachos, déjenme en paz".

Vivimos o intentamos vivir en un país donde varios ministros de Estado caen y vuelven a caer en errores comunicacionales con sus opiniones, donde todas terminan siendo, aunque sea sin querer, una burla para la clase media y baja de Chile.

Vivimos o intentamos vivir en un país donde se está censurando en algunos medios de comunicación. Donde colegas son despedidos porque "ponen en riesgo" las líneas editoriales y donde otros tienen la valentía de renunciar porque no aceptan presiones.

Después de todo esto ¿De verdad hay chilenos que quieren que vuelva a jugarse el fútbol profesional? El país está en plena crisis, no hay por dónde salir del hoyo y tenemos a la ANFP que más encima tiene la osadía de programar la próxima fecha, la cual debería comenzar este viernes.

Tal como dijera Jorge Valdivia hace unas semanas en Al Aire Libre, el torneo nacional se tiene que acabar. Lógicamente va a haber clubes perjudicados, porque sin recaudaciones no tienen ingresos, pero ahí debe aparecer la ANFP para ayudarlos. Alguien tiene que ceder, estamos claros, y un país, una región, una ciudad o una comuna son más importantes que un club.

Por ende, en Quilín deben llamar ya a la Conmebol (capaz que ya lo hayan hecho) y contar certeramente lo que está pasando en Chile. Que nos perdonen, pero nuestra forma de clasificar a los torneos internacionales 2020 no será como ellos piden. Que sean un poco solidarios. Por algo nos quitaron la final de la Copa Libertadores. Acá no se puede jugar y nos tienen que entender.

Y si no nos entienden, que nos saquen de los campeonatos Conmebol el próximo año. Con lo doloroso que eso sea, pero no se puede tratar con gente tan descriteriada y egoísta. Y ojo, que en Bolivia están igual o más complicados que nosotros.
Insisto, lo más importante es el país. El fútbol hoy da lo mismo.