La columna de Pelotazo: Alexis y Sánchez

¿Goleador o asistidor? ¿Ambas? Preguntas para hacerse al comenzar un nuevo año con el delantero nacional.

La columna de Pelotazo: Alexis y Sánchez

Por Jorge Gómez, @Pelotazo

Alexis es delantero y Sánchez asistidor. O al revés. ¿Pero qué es Alexis Sánchez?

Hagamos memoria. El delantero no se hizo conocido en Cobreloa por ser goleador, sino por su rapidez, por sus regates y por encarar rivales con éxito.

Cuando lo compró Udinese no fue porque fuera goleador. De hecho lo mandó a préstamo a dos clubes para que se puliera, pero en lo que ya se conocía.

Cuando Colo Colo se interesó en él, no fue porque fuera goleador. Tenía a Humberto Suazo y Alexis sería un buen compañero para arrastrarle marcas y habilitarlo. Pese a ello igual hizo un triplete en Copa Libertadores.

Cuando partió a River Plate no fue por goleador. Es cierto, pese a romperse los ligamentos de su tobillo izquierdo y estar fuera de las canchas por tres meses, igual hizo goles. Pero en el equipo ya estaban Radamel Falcao y Sebastián Abreu. Y eso que el goleador del equipo fue Diego Buonanotte.

Cuando al fin llegó al club italiano hizo goles, hasta un póker en la Serie A, pero por algo Antonio di Natale dijo: "Alexis es el mejor compañero en ataque que he tenido en mi vida". Claro, porque se aburrió de darle asistencias de gol.

Si el Barcelona tiene a Lionel Messi, entendemos que no necesita un goleador, independiente que con los años llegó David Villa, Neymar o Luis Suárez. Si los catalanes se fijaron en Sánchez, fue porque se podía complementar con el argentino para potenciar el ataque. No fue fácil. Tuvo que hacerse un espacio en el equipo compitiendo con el canterano Pedro Rodríguez. Y cuando lo logró, apareció el goleador.

Fueron 47 goles en 141 partidos, un gol cada tres duelos con los azulgranas. Su paso por España le permitió dar un giro a su carrera. Con grandes compañeros se potenció y lo miraron de la liga que faltaba: la Premier League.

Lo del Arsenal es impresionante. Un equipo que jugaba para él, donde fue centrodelantero en reiteradas ocasiones y donde anotó 80 goles en 166 encuentros, casi un gol cada dos partidos. Aquí sí, un goleador. Lo llevaron para eso y cumplió.

Entre medio se convirtió en el goleador histórico de la selección chilena, quitándole el récord a Marcelo Salas, y ojo, también logró el cetro al máximo asistidor en la historia de la Roja.

Entonces, cuando lo escogió el Manchester United, por qué fue: ¿por goleador o por asistidor? Me la juego por lo primero y ahí comenzaron los problemas, más allá que se transformara en el jugador mejor pagado del torneo inglés con 62 millones de pesos a la semana para el bolsillo.

Porque todos esperaban que hiciera goles, pero los Diablos Rojos de partida no eran lo mismo que Gunners. En Old Trafford era uno más y tenía un técnico con menos paciencia. Cerró el 2018 lesionado, con 4 goles en 30 partidos y muy criticado.

Comenzó 2019 con nuevo DT y en dos partidos no lleva goles, pero sí dos asistencias de gol a Romelu Lukaku, que es el goleador del equipo.

Este es un momento clave para el cuadro inglés y para Ole Gunnar Solskjaer. Para que entienda que el fuerte del delantero no es ser goleador y que si acaso convierte es sólo una consecuencia de su juego. En la medida que eso pase Sánchez también volverá a brillar.

Hoy se ve un jugador abrumado, seguramente con la presión de no estar cumpliendo expectativas y eso no sólo lo afecta a él, sino que también al United y a una selección que sueña con el tricampeonato de América.