La columna de Ernesto Contreras: Garin y su año consagratorio

El periodista de Al Aire Libre en Cooperativa analizó la temporada del número uno del tenis chileno.

Foto: EFE La columna de Ernesto Contreras: Garin y su año consagratorio

Con la temporada tenística llegando a su fin, solo resta el Masters y las Finales de la Copa Davis, la hora de los balances se acerca y si hay alguien que puede sacar cuentas positivas de este 2019 ese es Cristian Garin.

Luego de ganar tres challengers consecutivos y romper la barrera del top 100, este año representaba mucho en la carrera del nacido en Arica. "Gago" ingresaba de lleno a las ligas mayores del tenis y la duda era saber si tenía lo suficiente para competir mano a mano en el primer nivel.

El año comenzó complejo con prematuras eliminaciones en las clasificaciones de Brisbane y Sydney, más una dura caída en la primera ronda de Australia ante David Goffin con un 6-0 incluido. La llegada al más alto nivel se hacía sentir.

Llegó el mes de febrero y vendría el primer momento bisagra de la temporada. Chile viajó a Austria para disputar el repechaje a las finales de la nueva Copa Davis, y como tantas otras veces Garin debía definir la suerte del equipo en el quinto punto.

Tras un primer día muy malo ante Dennis Novak, el nortino tenía en sus manos el retorno al primer escenario del tenis y no falló.

Jugando como un consagrado barrió con el promisorio Jurij Rodionov, y selló los pasajes para las finales de Madrid. "Gago" se sacó un peso gigante de la espalda, silenció a los críticos de redes sociales y daría inicio al mejor año de su vida.

Luego de su paso por Salzburgo vendría la gira sudamericana sobre arcilla donde llegó a la final del ATP de Sao Paulo, instancia en la que cayó ante el argentino Guido Pella. A pesar de la derrota, Garin confirmaba que estaba más que preparado para dar el gran salto.

La confirmación de esta tesis llegó con las coronas de Houston y Munich, donde venció a jugadores del calibre de Schwarztman, Alexander Zverev, Cecchinato y Berrettini. En Alemania se pudo ver la mejor versión del chileno. Rápido, agresivo, versátil y con una cabeza a toda prueba. Esa semana parecía que el "Tanque" podía bajar a cualquiera.

Además de los títulos, "Gago" supo ganar sus primeros partidos en Grand Slam y sumó buenos resultados en los Masters 1.000 sobre pista rápida. En Toronto hizo tercera ronda, cayendo con Medvedev, mientras que en París-Bercy alcanzó los cuartos de final. Esta capacidad para poder competir al máximo nivel en arcilla, pasto, cemento y carpeta, le abren al nortino un inmenso campo de crecimiento para el 2020.

Pero este 2019 también tuvo momentos malos. La derrota en los cuartos de final de Hertogenbosch ante Borna Coric, desperdiciando un 5-2 en el tercer set, fue el momento más complejo del año. Luego de esta caída, el chileno cosechó cinco derrotas consecutivas en primera ronda y entró en un espiral negativo del que no todos salen.

En este complicado momento, Garin apretó los dientes, confió más que nunca en su cuerpo técnico, que encabeza Andrés Schneiter, y siguió creyendo firmemente en su plan de trabajo. Afortunadamente pudo salir de la mala racha y terminó el año con un dulce sabor de boca por lo hecho recientemente en Francia.

Para los que durante mucho tiempo aseguraron que Garin no tenía buena cabeza para este deporte, recalcar que finalizó el año en el top ten del ránking "bajo presión", el cual mide el rendimiento de los tenistas en situaciones límites, tales como puntos de quiebre, rendimiento en tie breaks y sets decisivos. En ese escalafón, que lidera Rafael Nadal, el chileno supera a tenistas de la talla de Daniil Medvedev y Stefanos Tsitsipas, entre otros.

Ahora, "Gago" se prepara para el último desafío del año, la Copa Davis de Madrid, y es de esperar que sea la guinda de la torta para uno de los mejores deportistas chilenos de la temporada.